¿QUÉ HACEMOS EN HAITÍ?

Ante la gravedad de los hechos de público conocimiento ocurridos en territorio haitiano, el colectivo afro quiere realizar las siguientes puntualizaciones.
En primer lugar, la agresión y posterior violación sufrida por el hermano haitiano no es más que el corolario de una serie innombrable de actos ilegítimos e inmorales que han acompañado la ocupación militar de la republica de Petión; Dessalines y Loverturre desde hace 7 años. En segundo lugar, nos preocupan las nuevas confirmaciones de abusos o malas prácticas de las tropas de las MINUSTAH, las cuales no solamente mantienen denuncias por abusos sino practicas de dominación hacia la población haitiana que se encuentra vulnerada, violando los derechos de las mujeres haitianas, y de niños nacidos de estas relaciones.

Aquellos héroes y libertadores negros hoy sentirían una profunda vergüenza e indignación si vieran a su pueblo sometido y humillado por otros estados de Latinoamérica que deben su independencia a la primera republica libre y que legaron a la humanidad el concepto de libertad plena. En épocas de bicentenarios es una afrenta a la conciencia de todos/as nosotros/as, el tener que presenciar que nuestros compatriotas lleven a cabo actos aberrantes que consideramos además profundamente racistas hacia un joven que por otra parte ha demostrado una enorme dignidad junto a su comunidad para denunciar esta situación. Ninguna de las razones y de los objetivos que en su momento fueron esgrimidos para “pacificar” este país han sido siquiera mínimamente alcanzados y en cambio hoy el pueblo de Haití se siente más vulnerable y más desprotegido que nunca, frente al permanente abuso al que son sometidos por parte de los cascos azules demostrando la ineficiencia por lo menos del carácter de estas “misiones de paz”, y que el cúmulo de acciones que se esgrimieron como soluciones, son para el olvido de los Estados parte en Haití.
No podíamos como sociedad haberle hecho un peor homenaje al Año Internacional de los
Afrodescendientes y exigimos por tanto sean retiradas de manera inmediata la totalidad de nuestro contingente militar en Haití, y se pidan las correspondientes disculpas esta vez a la comunidad afro por el conjunto de discriminaciones raciales que en estos años se han cometido en nombre del mandato internacional; teniendo siempre como resultado la minimización de la situación por parte de nuestras autoridades nacionales, como ocurrió en este caso. Exhortamos muy especialmente a nuestros representantes AFROS que se encuentran en los Ministerios de Educación y Cultura; Ministerio de Desarrollo; Ministerio de Industria y Energía, Intendencia de Montevideo y Parlamento Nacional a que tomen las medidas que consideren pertinentes comenzando por señalar las responsabilidades que como Estado le competen para penalizar y erradicar el racismo hacia la comunidad afro dentro y fuera de nuestro territorio y exigiendo que sea efectivamente ayuda de carácter humanitario y no militar la que sea enviada a naciones donde la condición de pobre y negro no sea un estigma y una excusa para su posterior sometimiento. Cuando en enero del 2010, veíamos como un terremoto destrozaba aún más ese país, nos desgarraba el corazón ver a tantos hermanos sufriendo por la crueldad de la naturaleza, y hoy sentimos el mismo dolor,  aunque lamentablemente son compatriotas que a modo de “pequeña broma” son portada de noticias en todo el mundo.
Quiera Dios que la Justicia, haga lo que tenga que hacer con todos y cada uno de los responsables de estos hechos que lo único que produce es rechazo y en mi caso particular ASCO….

“Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: «Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales».“Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.  Sueño que un día, incluso el estado de Mississippí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia. Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad. ¡Hoy tengo un sueño!“             Martín Luther King, Jr.

KAREN DA SILVA (Integrante de Grupo Ansina Pastoral Afro (Diócesis de Tacuarembó) negricheli@hotmail.com

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*