Miércoles, 28 de Junio del 2017
EnglishGermanPortugueseSpanish
Cuando la verdad de la guerra se filtra en nuestro mundo de ilusiones / Por Jorge Majfud (*)
Domingo, 05 de Marzo de 2017

Foto Majfud Umberto Eco, en alguna página de La definizione dell’arte (1968), decía que un objeto cualquiera que encontramos en la calle se resignifica al ser puesto en un museo. Su valor, artístico y semiótico, radica en la descontextualización. Algo similar habían entendido los formalistas rusos cuando a principios del siglo pasado analizaron la importancia de la (¿cómo decirlo?) agramaticalidad de un verso para arrastrar la atención del lector en la palabra imprevista, inusual. De esa forma, un engranaje, un sustantivo, cobraban un nuevo significado, más potente, más autónomo (los modernistas hispanoamericanos ya habían experimentado con esto en el siglo XIX). Esta dinámica semiótica se confirma en los fenómenos de la globalización digital, donde interviene la fría indiferencia del fenómeno y la insoportable tragedia del dolor moral.

El reciente video donde se muestra la reacción sin llanto ni lágrimas de un niño víctima de los bombardeos aéreos en Alepo, Siria, se convirtió en eso que tan dudosamente se llama viral. Cada tanto el mundo se conmueve con estos rostros de víctimas inocentes. Un caso similar fue el de Aylan Kurdi, otro niño sirio ahogado en el intento de sus padres de llegar a las costas de Europa. Ambas tragedias tienen, obviamente, muchos elementos en común. Pero ambas reacciones mediáticas también. Tanto en el caso del niño muerto en la playa griega de Kos como en el de Alepo, el elemento común que los convierte en “virales” es la descontextualización, no en el descubrimiento de ninguna verdad sobre las guerras en curso y los abusos ya tradicionales de la fuerza.

Desde la invasión de Irak y desde mucho antes (Vietnam, Líbano, Guatemala, Palestina, Sahara Occidental, Sierra Leona, Nigeria… por nombrar sólo unos pocos, los más olvidados de los últimos años) hemos visto niños cubiertos de polvo, despedazados y masacrados en números escandalosos. Ninguna de esas imágenes produjo las reacciones en masa que hemos visto en los últimos casos mencionados.

¿Por qué? Bueno, creo que no hace falta ser un genio para darse cuenta que la explicación, más allá de moral, es psicológica. En ambos casos, los niños extrapolaban sus dramas (lejanos para Occidente y para el Oriente y el Medio Oriente rico) a un contexto familiar, propio de países desarrollados o, al menos, no en guerra. La playa de Kos era una playa europea, alejada del conflicto; el guardia turco que lo recogió con sus guantes de látex, podía ser alguien que conocemos de nuestras playas occidentales.

Aún más evidente es el reciente caso de Omran, en Alepo. El primer elemento remarcable es la ausencia de llanto de Omran, la constatación de estar herido al tocar su cara y ver su mano ensangrentada. El gesto dolorosamente humilde de ese pequeño inocente que, casi como si no debiera, se limpia la sangre de su mano en el impecable sillón naranja y mira tímidamente a su alrededor. Su gesto significa, aunque sea por aturdimiento o confusión, todo lo que no esperaríamos de un niño de cinco años: la ausencia de llanto en medio de una tragedia que nuestros hijos nunca han vivido. Nuestros hijos saben llorar, y en un mundo consumista prácticamente lloran por todo. Omran ni siquiera puede darse el lujo de llorar.

Pero vayamos a un elemento menos evidente, aunque es lo primero que vemos: la composición de la imagen. El niño desdibujado por las heridas de los escombros y el polvo del ataque aéreo (cuyo objetivo era protegerlo; no vamos a poner en tela de juicio el buen corazón de las potencias mundiales) es sentado en un impecable sillón naranja, al lado de otros equipos impecablemente naranjas de los socorristas. De por sí se establece un brutal contraste visual. Pero aún más marcado es el contraste simbólico: la fragilidad, la inocencia, extrapolada a nuestro mundo, el mundo moderno, impecable, funcional –civilizado.

Por transferencia simbólica, el niño pasa a ser uno de nuestros vecinos o uno de nuestros propios familiares viviendo una tragedia que no podemos contemplar sin conmovernos, sin movernos a contribuir en algo para aliviar esa tragedia, casi como alguien que le ofrece una aspirina a un enfermo de cáncer. Con todo, quizás, éste es el lado más positivo de toda la sensibilidad de aquellos que no viven en guerra. Y, sin embargo, casi por norma, luego de la catarsis que nos demuestra todo lo bueno que somos, la mayoría siempre está dispuesta a olvidar o a hundirse en la inacción.

Me dirán que el juicio de “la mayoría siempre está dispuesta a olvidar” es injusto o arbitrario. Cierto, es muy difícil cuantificar este grupo; ni siquiera podría cometer la soberbia de excluirme. Sin embargo, a juzgar por la interminable tradición de guerras y contraguerras, de invasiones e intervenciones que normalmente preceden a las guerras civiles y a los grupos terroristas que en consecuencia florecen y se multiplican y luego justifican nuevas intervenciones y más bombas, parecería que, efectivamente, el poder siempre cuenta con una mayoría de indiferentes que cada tanto se conmueve hasta las lágrimas cuando descubre las consecuencias de sus malas elecciones de las que nunca llegan a aceptar ninguna responsabilidad.

(*) Escritor tacuaremboense, profesor en Jacksonville University, College of Arts and Sciences, Division of Humanities.

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Cultura

...hacete amigo

24/06/2017
Llegada a una Teherán paralizada por un feriado. Aprovechamos para observar como disfrutan los iraníes el tan deseado por nos "día franco". Salen de...

DE SAN GREGORIO AL CINE

24/06/2017
“La verdad que fue una experiencia maravillosa poder participar de una película, muy seria, con mucho profesionalismo y además que te paguen pese a ser...

Agropecuarias

Tramo ferroviario Paso de los Toros-Montevideo multiplicaría transporte de carga más allá de producción...

24/06/2017
El ministro Víctor Rossi dijo que, de instalarse una planta de celulosa en el centro del país, con la consecuente transformación del tramo ferroviario...

Ministerio asesora a productores en Paso de los Toros

09/06/2017
El Ministerio de Ganadería y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria asesoraron a productores de Rincón del Bonete tras planteo por muerte de...

Encuesta

¿Piensa que es importante La Fiesta de la Patria Gaucha en nuestro departamento?

Cotizacion

  Compra Venta
   Dolar
   Peso Argentino
   Real
   Euro

Usuarios en linea


Tenemos 80 invitados conectado(s)

Uruguay

EL 80% DE LA SOJA URUGUAYA ES DESTINADA A CHINA

24/06/2017
Uruguay exportó desde abril a junio un millón de toneladas de soja a China, destino que representa el 80 % del volumen total de las 3,3 millones de toneladas. La producción cumple con los requerimientos del protocolo firmado en octubre de 2016 entre...

CANTIDAD DE PERSONAS QUE TRABAJAN EN EL ESTADO BAJÓ 2.536 EN UN AÑO

24/06/2017
Al 31 de diciembre de 2015, la cantidad estimada de personas que trabajan en el Estado era de 270.089 pero al 31 de diciembre de 2016 la cifra cayó a 267.553. En los últimos años, se incrementaron los vínculos funcionales de docentes, enfermeros,...

POR QUINTO AÑO AUMENTÓ LA PROMOCIÓN EN CICLO BÁSICO

24/06/2017
La directora general de Secundaria, Celsa Puente, participó de la presentación de los resultados 2016 del Monitor Educativo Liceal. El estudio indica que se revirtió la tendencia descendente en las inscripciones a secundaria con 6.149 nuevos alumnos y...

SE CIERRA EL CELDARIO DEL PENAL DE LIBERTAD

24/06/2017
En pocos meses se sumarán 2.850 nuevas plazas en el sistema carcelario lo que permitirá eliminar el hacinamiento de 1.000 internos ubicados en algunos módulos de Comcar, Canelones y Maldonado, puntualizó el ministro del Interior, Eduardo Bonomi. “Luego...