PROFESIONALES AL INSTITUTO NACIONAL DE REHABILITACIÓN

El presidente del Patronato, Uberfil Monzón, dijo que habrá un cambio en la matriz del organismo que tiene por objetivo evitar que el Sistema Carcelario absorba la cabeza de quienes cumplen la función de guardias y técnicos que deben brindar apoyo psicológico. El Instituto Nacional de Rehabilitación incorporará 300 técnicos, entre psiquiatras, psicólogos y asistentes sociales, para trabajar tanto con personas privadas de libertad como también con los operadores carcelarios encargados de la seguridad de los centros de reclusión.

Este grupo de profesionales a incorporar al Instituto Nacional de Rehabilitación, de los cuales un porcentaje trabajará en el Patronato Nacional de Encarcelados y Liberados, también se ocupará de las personas que regresan a la vida social. La idea es acompañar el proceso de reinserción para evitar que sean personas estigmatizadas por haber purgado una condena.

Uberfil Monzón consideró que la principal dificultad en la recomposición de los vínculos es la estigmatización de la comunidad, que rechaza a las personas con un pasado en la cárcel. Por eso alentó el trabajo de las cuadrillas en Rocha, Maldonado y Canelones. De las cuales dijo, han dado mucho resultado, la gente observó que las cuadrillas mixtas funcionan muy bien y cumplieron con la misión asignada. Monzón confirmó que los nuevos ingresos que trabajen en el Patronato contarán con etapas de diálogo junto a la dirección de ese organismo, para incorporar y compartir conocimientos sobre la vida en la cárcel. El nuevo técnico puede tener mucha escuela, pero captar la mentalidad del preso es difícil, tiene que enfrentar un ambiente muy hostil. La idea es ayudar a los técnicos para que vaya adquiriendo experiencia.

Los objetivos del Patronato El Patronato Nacional de Encarcelados y Liberados fue creado por decreto el 7 de marzo de 1934 y su cometido es contribuir a la readaptación social de procesados o penados que sufran prisión preventiva, cumplan una pena privativa de libertad o se encuentren en régimen de libertad vigilada. Cuenta con programas de capacitación y una bolsa laboral y además promueve a las personas que ingresan a los espacios laborales en calidad de peón que dispone la Ley de Libertad Anticipada. Monzón recordó que la modalidad de trabajo del Patronato Nacional con los liberados es la asistencia psicosocial, pero en la actualidad también trabajan con los privados de libertad. Con los internos organizan actividades deportivas, educación, recreación, y también cuando se crean conflictos dentro de la cárcel. El objetivo de los programas es que el privado de libertad se prepare para el momento de libertad, para alternar en una sociedad de producción y consumo. “Si bien es cierto que va a haber un choque por los códigos que se manejan en cárcel con los de la sociedad, pretendemos que esté capacitado para intervenir en el mercado de trabajo, porque si no, el progreso lo margina y reincide porque no tiene cabida en el mundo”, dijo el presidente honorario de la institución de rehabilitación más antigua del país.                                                                                                 Monzón comprende que el papel del Patronato se potencia en el marco de un sistema de rehabilitación como el propuesto por el Gobierno. Además, señaló, procuramos que el personal en el Patronato esté capacitado para atender al liberado y también para intervenir en la propia cárcel, que tenga trato con el encarcelado y que la relación de confianza con el liberado nazca con el tratamiento en el sistema de rehabilitación.

UyPress – Agencia Uruguaya de Noticias

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